Llora el cielo y en mis manos veo sus lágrimas caer. El silencio me hace daño, porque se acabo nuestro querer. La tristeza me castiga, se apropia de mi ser. Puedes llevarte mi ilusión, romperme todo el corazón, como un cristal que se cae al suelo. Pero te juro que al final sola me voy a levantar, como un rascacielos. Poco a poco, con el tiempo, voy a olvidarme de ti. No te vas a dar cuenta que estoy sangrando aquí. Mis ventanas se han quebrado, más no me voy a rendir. Vete a volar, yo estoy mejor así, muy lejos de ti. Ya no vuelvas más que lo decidí, sin tu recuerdo aprenderé a vivir.
viernes, 10 de febrero de 2012
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