El le caía bien a todos mis sentindossalvo cuando la esposa era el tema de hablar,
cuando su confesión lastimo mis oidos
me dije no lo escuches no te ahogues en su mar,
yo abri de par en par las puertas de mi alma
y deje que saliera mi secreto peor
disimulando lo triste y conservando la calma
le dije aunque no creas estoy buscando amor.Nos rendimos los dos al fingir como tontos
que el era mi marido y que yo era su mujer
pero al cabo de un tiempo yo no queria ser su esposa y el quiso volver a ser la chico infiel
ahora el esta feliz, volvio con la idiota.
y aprendi que siempre la costumbre va a matar al placer...
miércoles, 19 de enero de 2011
La costumbre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario